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Descubren huellas de antiguos ciclos climáticos marcianos



Unos investigadores del Instituto Tecnológico de California (Caltech, abreviado en inglés) y colegas de otras instituciones han encontrado evidencias de antiguos cambios climáticos en Marte causados por la variación regular de la inclinación u oblicuidad del planeta. En nuestro planeta, "forzamientos astronómicos" similares condujeron a los ciclos climáticos conocidos como las eras glaciales.

Usando mapas topográficos especiales obtenidos mediante el procesamiento de los datos de la cámara de alta resolución a bordo del Mars Reconnaissance Orbiter enviado por la NASA, los científicos del Caltech, dirigidos por Kevin Lewis, Oded Aharonson y John Grotzinger, identificaron y midieron afloramientos de capas rocosas en cuatro cráteres en la región del planeta conocida como Arabia Terra. La organización de las capas en distintos afloramientos abarca desde escalas de unos pocos metros a escalas de decenas de metros, pero en todas las ubicaciones las capas presentan un grosor similar y características semejantes.

Basándose en un patrón de capas observado en uno de los lugares estudiados, conocido como el cráter Becquerel, los científicos proponen que cada capa se formó durante un periodo de aproximadamente 100.000 años y que las capas se produjeron por los mismos ciclos climáticos.

Además, cada decena de capas estaba agrupada formando una unidad más grande, correspondiente a un periodo aproximado de un millón de años. En el cráter Becquerel, este patrón de grupos de 10 capas se repite al menos 10 veces. Estos ciclos de un millón de años se corresponden con una pauta conocida de cambio de la oblicuidad de Marte, causada por la dinámica del sistema solar.

Debido al tamaño de las capas, la causa más probable de tales ciclos climáticos son las pequeñas variaciones en la órbita de Marte. El mecanismo es comparable al que ha provocado en la Tierra la sucesión de las eras glaciales, y es capaz también de llevar a la deposición cíclica de sedimentos, formando capas.

La inclinación de la Tierra sobre su eje varía entre 22,1 y 24,5 grados en un período de 41.000 años. La propia inclinación es de por sí responsable de la existencia de las estaciones anuales en el clima, porque la porción de la Tierra que se ladea hacia el Sol, y que recibe más horas de luz solar durante un día, cambia gradualmente de un hemisferio al otro a lo largo del año. Durante las fases de menor oblicuidad, las regiones polares están menos sometidas a variaciones estacionales, lo que conduce a los períodos de glaciación.

La inclinación de Marte varía en decenas de grados durante un ciclo de 100.000 años, produciendo variaciones aún más acentuadas. Cuando hay poca oblicuidad, los polos son los lugares más fríos del planeta, mientras que la incidencia de la radiación del Sol es mayor en la zona ecuatorial.

Información adicional en: California Institute of Technology

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